
El delta del Paraná puede ser considerado como una comarca intermedia entre la Mesopotamia y la Pampa; donde el río Paraná entrega sus aguas al río de la Plata.
Puede ser descripto como una extensa franja constituida por islas bajas, grandes brazos de río y riachos menores, con suficiente superficie a pesar de ser relativamente angosto entre las grandes regiones por las que está rodeado.
La superficie del Delta es de unos 14.000 km2 y su largo de aproximadamente 320 km.
El delta representa la más colosal manifestación del acarreo sedimentario de la cuenca del Plata y se halla profundamente influido incluso por las crecidas del río Uruguay.
Una de sus particularidades es su gran proximidad a zonas densamente pobladas como las zonas ribereñas del Gran Buenos Aires.
El comienzo del Delta puede ubicarse a la altura de la localidad de Diamante donde terminan las lomadas y comienza la barranca muerta.
Federico Daus en "Fisonomía Regional de la Argentina" refiere:
| "...En aquel punto el curso principal del Paraná, que ha de correr pegado a la pampa ondulada y bordear su barranca -más adelante se llama Paraná de las Palmas- se aparta de la costa entrerriana... El espacio intermedio son las islas y ríos del Delta, que se abren y confluyen innumerables veces, hasta dibujar el dédalo inextricable en el cual sólo se destacan los grandes brazos del Paraná, como son el ya citado de las Palmas y los que llevan los nombres de Paraná Pavón, Paraná Ibicuy y, en su término, declinando hacía la ría del Uruguay, los denominados Paraná Bravo, Guazú y Miní. Estos son los ríos utilizados por lu navegación de ultramar..." |
En la parte sur del Delta se explota la madera, se cultivan frutales y es importante la industria manufacturera del mimbre. Estas actividades fueron incorporadas tenazmente por Domingo F. Sarmiento que llegó a traer artesanos del mimbre desde Chile para enseñar a los criollos. Además de introducir los plantines de frutales y los juncos aptos para trabajos de cestería.
